VACACIONES 2022

Han pasado apenas 10 días desde que me reincorporé al trabajo y parece que han pasado 3 meses desde mis vacaciones. 3 semanas que han pasado «volando» pero que he disfrutado mucho. No tenía muchos objetivos para esos días y de ellos, he cumplido casi todos. No el más importante, pero bueno, eso queda para uno mismo y no es lugar para explayarse en ello. Te cuento lo mejor y más divertido de mis vacaciones 2022.

VACACIONES 2022

Trabajo de comercial y el propósito principal de coger vacaciones es DESCONECTAR 100% del curro. En anteriores ocasiones, nos «obligaban» a escoger 2 quincenas en el período estival y eran del todo insuficientes para conseguir esa desconexión que demandaba. De ahí que los últimos años haya optado por agarrar 3 semanas y diversificar los lugares y actividades a realizar.


Las vacaciones de 2 semanas eran una basura. La primera semanan todavía recibía llamadas de clientes y de mis compañeros para resolver temas pendientes. La segunda era una cuenta atrás para la vuelta y no la disfrutaba nada de nada.


El primer paso para disfrutar 100% y conseguir desconectar: Dejar el teléfono del trabajo apagado y en casa. Mis compañeros tienen el mío personal para una URGENCIA y de esta manera evito llamadas de clientes y estar tentado de ver el WhatsApp para ver cómo van las cosas.

Este año, además. Adquirí una Opel Zafira para nuestros movimientos veraniegos. Mis padres ya no están para conducir mucho y «necesitaba» una 7 plazas por si acaso. Mejor compra no pude haber hecho y estoy SUPER CONTENTO con ella. No podíamos haber cargado tantas cosas ni viajar tan cómodos en los otros vehículos que tenemos en casa. (…) Así pues, nos lanzamos al primer destino…

MOJÁCAR: PUEBLO INDALO

Distancia: 931 km. 8h y 52 minutos en coches. (Aprox.)

Salimos de madrugada con la idea de llegar al mediodía/tarde. Nos llevamos la comida preparada y si algo hemos aprendido en este viaje es: que es mejor salir rápido y llegar antes para aprovechar la comida del hotel. (Tiempo perdido haciendo cosas y el «picnic» de salida no compensa).

Con la Zafira bien organizada y los niños medio dormidos, emprendimos el largo viaje a Mojácar. Allí nos esperaba una semana de descanso y relax, por lo que las horas de conducción se hacen más «llevaderas» pensando en lo que nos espera. (…) Por si acaso, y dado que los niños tienen tendencia a «darnos el viajecito», preparé como el año pasado un MEGAMIX de canciones que les molan. Este año nuestra canción de vacaciones ha sido «PEPAS» de Farruko: Ver en YOUTUBE


La llegada a Mojácar fue apoteósica con las ventanillas bajadas, la música a tope y mi hija asomada a la ventana cantando a lo loco. La felicidad máxima en ese momento, tras atravesar la península, jajaja.


La semana en Mojácar transcurrió plácidamente. Descansar, piscina, playa y pensión completa para no perder nada de tiempo haciendo compras, cocinando, fregando etc. El objetivo, ya que pagamos, era aprovechar el tiempo a tope y eso hicimos. A diferencia de otros años, cuando mis hijos solicitaron ir al pueblo a gastarse el dinero que les había dado amama, fuimos sin discusión. (¿Para qué aguantar sus pesados ruegos día sí y día también? – Mejor quitarse a la primera de cambio ese requerimiento y a otra cosa, mariposa)

MI OBJETIVO este año para las vacaciones en Mojácar era pasar el máximo tiempo posible con mis hijos. Si me pedían ir a la piscina, ahí que iba yo. Si me pedían ir al «parque pirata» (otro aquapark temático), ahí que iba yo. He estado a su disposición 100% y FELIZ de que así haya sido.


No vayas a creer que todo ha sido paz y amor, eh?. Algún conflicto hemos tenido y a punto estuve de amargarme -yo mismo- las vacaciones. Pero en lo que respecta a mis peques, lo hablamos y arreglamos 100% y creo que cumplí mi palabra y objetivo. Tiempo aprovechado. Ahí quedarán esos videos con la cámara acuática para recordarlo.


Otro OBJETIVO que tenía para este año era terminar el paseo desde el Hotel hasta el final de la playa. Otros años, con los niños más pequeños, lo empezábamos pero nos quedábamos a «mitad de camino». Mis hijos se cansaban y o preferían quedarse jugando en un parque y nunca llegábamos hasta el final. Este año me prometía que no iba a ser así.

Una noche, mientras el resto se quedó en el hotel viendo el espectáculo de los animadores tras cenar, me lancé a dar ese paseo pendiente bajo la luna llena. Es una tontería, pero para mí era muy importante hacerlo y quitarme esa espinita que tenía clavada desde hace dos años. HECHO y FELIZ.

LO MALO DE ESTE 2022…

Lo malo de este año, es que afortunadamente ya hemos vuelto a la normalidad después de la pandemia COVID. Es una «paradoja» extraña… Pero cuanto mejor me lo he pasado y mejores sensaciones he tenido fue el primer año que fuimos, en 2020, recién levantados los confinamientos. Todo el hotel para nosotros y a pesar de las mascarillas, las distancias y demás… Me doy cuenta ahora de lo bien que estuvimos…

Este año había que «madrugar» y andarse listo para pillar las tumbonas e incluso zona de sombra en el jardín. La llegada de TODO el turismo nacional y el EXTRANJERO ha provocado esa situación y otras que no vivimos en anteriores ocasiones:

  • La comida «volaba» del Buffet. Los huevos fritos en el desayuno volaban y las colas para los cocineros «en directo» eran interminables.
  • Las mesas para ver el espectáculo a la noche se llenaban enseguida.
  • La piscina estaba atestada de gente y tenía que tener mucho cuidado de donde «lanzaba» a mis peques…
  • Aparcar el coche fuera del hotel era una odisea…

Pero vamos, que quitando esas cosas lo hemos disfrutado a TOPE y ya estaría yo ahí ahora mismo pasando otra temporada… SIGUIENTE DESTINO

CIUDAD RODRIGO

Mi mujer tenía que trabajar, así que pasamos por Madrid para dejarla en la terminal de autobuses y dirigirnos al siguiente destino da vacaciones: La casa familiar en Ciudad Rodrigo. La idea era pasar allí una semana junto con mis padres, que llegarían el lunes directos desde Bilbao vía ALSA Autobuses.


Mis padres han estado «dando el callo» todo el verano (y final de curso) con mis hijos y qué menos que ofrecerles una semana de «relax» con ellos y disfrutar del tiempo libre. La mejor decisión que pude tomar. Pasar tiempo JUNTOS.


En Ciudad Rodrigo no hay mucho que contar… Nos pasamos la semana yendo varios días al río y cenando en cualquier bar de la plaza.

Al río íbamos con la comida preparada y bajábamos relativamente pronto para pillar una buena mesa que estuviera a la sombra a la hora de comer. Luego sacábamos las colchonetas y nos dábamos un chapuzón. Entre uno y otro, nos secábamos y echábamos unas partidas al UNO con mis padres… Anda que no se reían mis hijos de aitite, que estaba un poco empanado y no se enteraba mucho del juego. (demasiadas reglas que asumir en poco tiempo y mis hijos son inmisericordes con hacerte «chupar dos o cuatro»). Así se nos pasaba el día… De relax…

Luego íbamos a casa, nos preparábamos y bajábamos a la plaza a elegir cualquier bar para tomar algo. Bueno… cualquiera, cualquiera, no… El primer día estuvimos en uno que tardaron MILENIOS en sacarnos unos bocadillos y no volvimos. Luego JUAN, ya tenía fichado qué bar era el que tenía los mejores TORREZNOS y repetimos varias veces en esa cafetería. Y por supuesto, fuimos muchas noches a cenar a un bar junto al parque, ya en las afueras de la zona amurallada. Río, comer y descansar… Esa fue la semana y me alegro de haber podido disfrutarla.

FIESTAS DE BILBAO

Porque luego, la última semana, quería estar en fiestas de Bilbao. Llevábamos dos años sin fiestas debido a la pandemia y este año había que disfrutarlas a tope. Mi idea era bajar a las barracas sin «límite presupuestario» y ver los fuegos con los peques… Dicho y hecho…

Si bien lo del límite presupuestario tuve que abandonarlo debido a los precios y que mis hijos, mayorcitos ya, deseaban montarse en barracas en las que no vendían bonos… Así pues, para evitar discusiones, en lugar de bajar TODOS los días, bajamos menos pero sin restricciones. Además, también estuvismos algún que otro día con amama y con el tío Javi y eso supuso otra inyección de «liquidez» a las ferias, jajaja.

Mucha gente y muchas colas este año en fiestas de Bilbao.

De la semana de fiestas (ya muy lejanas), saqué un par de anécdotas que ya se quedarán para siempre en mi memoria.

  • Mi madre montándose en el simulador con los peques… Cómo la engatusaron y cómo se atrevió a probar nuevas experiencias con ellos.
  • Acertar con los dardos a los globos y conseguir sacar OTRO PELUCHE para la casa. Tortu (O Conchi, como la llamaron al principio).
  • Michelle, que se atrevió a montar en el Tunel del Terror (aunque de terror nada tiene ya esa atracción). Juan ni soñarlo.
  • Bajar con la mochilla llena de cena, agua, postres y adminículos mil para pasar la tarde/noche sin que faltara de nada. (Antaño habría estado esa mochila, llena de litros).
  • El concierto de Javi y Rise to Fall en las choznas, que vimos el mismo día que llegamos de Ciudad Rodrigo (domingo), de seguido, sin descanso…

Disfruté mucho las vacaciones este año. En todas sus etapas y facetas. En lo personal, no me llenaron mucho (todo lo contrario), pero afortunadamente, he repartido el tiempo con mis hijos en exclusiva (Mojácar), con mis padres (Ciudad Rodrigo) y con el que ha querido y ha quedado con nosotros en fiestas de Bilbao… ¿Qué mas puedo pedir?

La vuelta al trabajo, consecuentemente, ha sido más dura al dejar atrás todos esos bellos momentos. Pero bueno… Esa es OTRA HISTORIA.

Gracias por leer este largo POST y recuerda, VIVE Y SÉ FELIZ.

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