
Primer post de 2026 y voy tardísimo. Podría evadir mi responsabilidad y buscar mil excusas para tratar de «justificar» mi ausencia todo este tiempo: El trabajo, los críos, mis intereses personales… DA IGUAL, nada de eso es real. LA CULPA ES MÍA Y SÓLO MÍA. Porque si algo estoy aprendiendo últimamente, es que LA LLAVE SOY YO.
LA LLAVE ERES TÚ
Yo, en este caso. Pero como me estás leyendo, quiero apelar a tí tratando de explicar mi experiencia éstos últimos meses. (…) Ya va a hacer casi un año desde que me separé «físicamente» de mi EX. Y desde entonces, estoy viviendo una metamorfosis interior increíble. En todo este proceso han intervenido un montón de personas: Familia, hijos, amigos, médicos, abogados, psicólogos… Todos ellos han aportado cosas importantes estos últimos 12 meses:
- Con la familia he vivido momentos importantes y divertidos. Comidas, cenas, vacaciones…
- Con mis hijos, a cuenta de la separación, vivo en una distopía constante pero me doy cuenta que mi relación con ellos va mucho mejor que antes.
- Con los amigos de toda la vida no he podido coincidir mucho. Sin embargo he conocido nuevas y sorprendentes amistades que me alegro de haber encontrado.
- Los médicos han estado al «quite» cuando he tenido alguna movida y afortunadamente, todo va perfectamente. Nada de lo que preocuparse.
- La abogada que llevó mi separación se ha convertido en una aliada para gestionar mis «asuntos turbios» con mi EX
- Los psicólogos, aunque pareciera que no, me están ayudando mucho a dar los pasos que tengo que dar para ser la persona que quiero ser y no la que mi subconsciente pretende que sea.
Rodearme de todas estas personas ha sido clave para llegar a este punto de mi vida. Reconozco su importancia. Pero ahora me doy cuenta, que nada de ésto habría sucedido si YO NO LO HUBIERA DECIDIDO.
Al margen de los momentos vitales importantes con mi familia. Quizás lo que más valoro de este último año es haber decidido implicarme más con ellos. Quedar con mis hermanos para contarnos las cosas «importantes» y no sólo hablar de chorradas, fiestas y tonterías. Tras un par de «quedadas serias», nos hemos dado cuenta de las cosas que desconocemos de nuestras respectivas historias y de lo importantes que podemos ser los unos con los otros. ¿Con quién mejor para hablar de problemas de salud, de pareja, de desamores, de trabajo, de movidas?
La familia está ahí para tí, pero tienes que tomar la decisión de «abrirte» y darte a conocer de verdad. Yo no lo he hecho todos estos años, pero me alegro de haber dado el paso y contar todas mis «mierdas» después de mi separación. (De eso, tengo ganas de hablar otro día y será un post que barrunte los próximos días: ¿POR QUÉ ME SEPARÉ?).
Con mis hijos la cosa ha cambiado radicalmente este último año. Nos vemos semana sí, semana no, y nuestra relación es a un 50%. Es una mierda estar así, porque los querría tener siempre a mi lado. Pero ASUMO la situación que hemos generado los adultos y soy consecuente con las decisiones tomadas. Como novedad, este 2026 he decidido contratar una canguro para mi hija pequeña y es de esas cosas de las que estoy especialmente orgulloso por la tranquilidad que me/nos aporta. Establecer unas rutinas y unas normas en mi casa/custodia, me ayuda muchísimo a mantener el orden y la cordura con ellos.
Por supuesto que sigo teniendo MOVIDAS en casa y la adolescencia del mayor se avecina jodida (como todas, supongo). Pero sigo pensando que lo llevo bastante bien y que -contrariamente a lo que pueda pensar otra persona-, estoy FELIZ Y CONTENTO por cómo me va con ellos.
Con los amigos, no consigo cuadrar mucho, la verdad. Al menos con los de toda la vida. Pero me siento AFORTUNADO de haber podido encontrar a otro grupo de amigos (y amigas) con los que poder salir a desfogarme los viernes y realizar actividades diferentes a lo que llevaba haciendo los últimos años. A veces no consigo quedar con nadie (la vida es así), pero he decidido que SOLO también se pueden hacer cosas y que los amigos, nunca sabes dónde pueden estar o aparecer. Esta faceta la tengo que cultivar mejor, la verdad.
Con respecto a los médicos. Siempre he sido de esos que pensaba que uno se acaba «curando solo», dándole tiempo al cuerpo para recuperarse. Nada de medicinas y nada de ir al médico por tonterías… En muchos casos, ha sido así. Sin embargo, nada como haber acudido a la consulta para que me dijeran que TODO ESTÁ CORRECTO, o haber pagado a un fisionterapeuta para que me TORTURE y me ponga las cosas en su sitio; para quedarme TRANQUILO y entender lo que tengo que hacer para estar LO MEJOR POSIBLE.
Acudir y tener una abogada para asesorarme en mis movidas con la separación y la situación actual con mi Ex, ha sido de las mejores decisiones que he tomado. Afortunadamente, no he tenido que «tirar» mucho de ella. Pero tenerla de apoyo y que validara mi posición, me ha hecho reafirmarme en mis posturas, aportándome serenidad de cara a lo que venga en adelante. (Que vendrá, créeme)
Y acudir al PSICÓLOGO ha sido lo mejor que he podido hacer en esta recta final de año. Aunque el motivo principal era otro, me ha ayudado muchísimo a entenderme y saber por qué hago las cosas que hago. Y una pregunta que me repetía constantemente, ha sido la que ha provocado este post…
y tú… ¿QUÉ HARÍAS?
Cada vez que le explicaba mis trifulcas con mi EX por whatsApp; cada vez que le contaba lo ansioso que me ponía esperando un mensaje; cuando me preguntó y le conté la historia de mi primera novia… Cada vez que explicaba alguna movida que me turbaba… Siempre me preguntaba – Y tú… ¿Qué harías?
Y TIENE TODA LA RAZÓN DEL MUNDO. Todas las respuestas a todos tus problemas, residen en tí. Da igual si las afrontas o las esquivas o escondes. SIEMPRE va a ser tu decisión. Durante muchos años, me he sentido como un barco a la deriva que va pasando por la vida «dejándome llevar». Era complaciente con mis padres (o no me involucraba mucho en sus cosas). Con mis hermanos hablaba lo justo y cada uno estaba en su habitación/mundo sin contarnos nuestras cosas. Con los colegas pasábamos el rato entre cervezas sin hablar de cosas que ahora considero importantes. Lo de ir a un psicólogo ni se me pasaba por la cabeza… No considero que durante estos años haya tomado verdaderas DECISIONES que me hicieran sentir orgulloso por haberlas tomado.
Sin embargo, YA NO ES ASÍ.
Y estoy FELIZ en mi REPÚBLICA INDEPENDIENTE donde soy yo el que decide las cosas. Con mis aciertos, mis errores, mis alegrías y mis decepciones. Pero saber que SOY RESPONSABLE de mí mismo, me hace FELIZ. Y te animo a que tomes autoconciencia de tus actos y hagas lo mismo. Porque LO MEJOR DE ELLO, es que NO TIENES QUE HACER NADA ESPECIAL. Solo preguntarte ante cualquier cosa… Y TÚ ¿QUÉ HARÍAS? – Y HACERLO
Gracias por leerme y recuerda: Intenta ser feliz.
